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LOS MERCENARIOS DEL ESTADO

«-¿Qué somos?

-¡FUNCIONARIOS!

-¿Y qué queremos?

-¡UNA REFORMA DE NUESTRA SITUACIÓN LABORAL!

-¿Y cuándo lo q…?

-¡MAÑANA! que ya son menos cuarto»

Hoy en día hay una serie de cometidos cuya consecución  no está al alcance de cualquiera. Al contrario. Para ciertos detalles administrativos es requerido el toque profesional de cierto tipo de personal preparado que estará encantado de atender… (jajajaja lo siento no puedo seguir).

De todo hay en la viña del señor  y esta gente no iba a ser menos. Es de suponer que como en todos los colectivos siempre podemos buscar los elementos de mayor relevancia y plasmarlos en un (oooooh si) bestiario.

¿Os he dicho que me encantan los bestiarios? Estoy seguro de que si Schindler me hubiera encargado a mi su lista la película de Spielberg hubiera tenido mucha más gracia (y color).

Bien, como dijo mi madre el día de mi nacimiento, no nos dilatemos más y vayamos al tema que nos ocupa.  Hablar de un funcionario reduciéndolo a un individuo que desayuna 4 veces al día, si bien no iría errado, sería  a mi juicio una descripción demasiado pobre para a estas líneas,  por no decir que es un recurso demasiado gastado ya entre los monólogos. Vamos pues con la relación.

FUNCIONARIO CIVIL ADMINISTRATIVO (ocho a dosum)

También denominados por otros miembros del colectivo como «personas» debido a su nivel de vida dentro de su ámbito laboral. Poco se sabe de la procedencia de estos entes, así como sobre  sus motivos de permanecer en este mundo en lugar de ascender a los cielos. Se recomienda poco o nulo contacto  con ellos. Los pocos que han sobrevivido a un contacto directo hablan de crisis nerviosas originadas por el profundo sentimiento de impotencia que despiertan allá donde van.

«-¿Ustedes no trabajan por la tarde?

-No, señora. Por la tarde no venimos. Cuando no trabajamos es por la mañana.»

         Morgan, columnista canario

MILITARES (Unitatis Pernoctae)

En ningún caso confundir con «personas».  Este contingente esta muy por debajo del personal civil, a pesar de que intentaron derrocarles aspirando a compartir al menos su mismo estatus en 1999 (Batalla del Quinto Desayuno). La contienda se mantuvo igualada hasta las 13:30. Momento en que los Funcionarios Civiles se replegaron a sus respectivas casas (era viernes).

Creyendose vencedores por abandono, los militares instauraron aquel día como Día Mundial De La Consecución De La Victoria En La Guerra Del Quinto Desayuno. Pero el nombre era muy largo para ponerlo en la partitura del himno y se decidieron a cambiarlo por E.D.V. Dicho festejo se celebra ese mismo día de la semana.

POLITICOS (no hay paréntesis que aguante lo que pienso de ellos)

Estos son como los funcionarios solo que en lugar de robar postits roban dinero,  y el lugar de hacerlo en medio del tercer donutbreak de la mañana  lo hacen in your face.

¿Recordáis aquella paga de navidad que arrebataron a los Funcionarios? Pues ellos si que la cobraron, cobraron la suya, la tuya, la mía…

«-¿Cómo ha ido el día de trabajo?

-Pues mira, las tres de la tarde y 81% de batería en el iPhone, no te digo más.

-Cariño, te explotan.»

PARQUES Y JARDINES (fumaporrus ocho a dosum)

No hace falta decir nada sobre estos incansables podadores,  recogedores, regadores, etc. Tan solo que si quieres formar parte de este colectivo has de residir en

A) LA FERIA

B) JINAMAR

C) LAS REMUDAS

D) POLIGONO CRUZ DE PIEDRA

Espero que hayáis disfrutado leyendo esta pequeña relación del mercenario del estado tanto como yo escribiéndola. Soy plenamente consciente de que me dejo algunas variantes en el tintero como son los maestros, las fuerzas de seguridad,  tráfico etc.

Pero adelanto en cuanto a este punto que algunos de estos elementos, que no todos, los he omitido de manera intencionada,  pues varios de ellos forman parte de otras entradas que están ya escritas o por escribir en las que me tomo mi tiempo para describirlos como se merecen.

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LAS ENTREVISTAS DE TRABAJO

Las Entrevistas De trabajo son un claro exponente de la dualidad del ser.  Del ser que las inventó.  Y es que la primera norma no escrita respecto a dichas conversaciones fatales contradice descaradamente a la escrita: ser sincero.

«Ser sincero es lo primero», dicen. «Mentir no te va ayudar a conseguir el trabajo», aseguran (bueno… excepto quizá el de actor). Pero la realidad es bien distinta. La pregunta más estúpida aunque no por ello exenta de ser decisiva quizás sea: «¿por que quiere usted trabajar con nosotros?».

Bien,  la respuesta más sincera es tan clara que no vale la pena comentarla. Pero imagínate que eres el responsable de contratación de un call center de una empresa telefónica y le planteas la dichosa preguntita  al aspirante (jo’puta que eres).
Ante esta injusta encrucijada tienes dos opciones.

A)  Decir la verdad:»pues oiga,  porque me dijeron que aquí te pagaban por trabajar».

B)  La correcta: «por que me gusta hablarrrr  y ayudarrrr  y estoy convencido de que puedo aporrrtarrr…» y toda la mierda que se te ocurra.

¿Blanco y en botella? mayonesa. ¿A quién  escogerías? Está  claro,  a la de las tetas más grandes.

Pero no sólo de la experiencia verbal se nutren las empresas.  De hecho si la primera impresión  es la que cuenta, la que llega antes que tú mucho más.  Por eso debemos prestar sumo cuidado a la hora de elaborar nuestro currículo (se dice así,  listillo,  que ya están  ambas formas aceptadas por la RAE,  no empieces así o en mi empresa no entras) sobre todo con las faltas de ortografía (ssshhhh…. Ni una palabra que te vas al paro ¿eh?).  Una cosa antes de continuar:

NUNCA,  JAMÁS,  BAJO NINGUNA CIRCUSTANCIA OS FIÉIS DEL CORRECTOR ORTOGRAFICO DEL WORD

Aclarado este punto, no sólo valdrá una escritura impecable para enamorar a nuestro aspirante a jefe.  También deberemos poner especial cuidado en el contenido del currículo (…)  dado que es más que posible que la entrevista no llegue ni siquiera a tener lugar sólo por culpa de una mala carta de presentación. Para ello hay que volver a mentir; todo lo tuyo es lo mejor que le ha pasado a esa empresa,  incluso tus defectos. Por ejemplo:

«-Me gusta esforzarme por crear un ambiente laboral positivo

-¿ha dibujado un pene erecto en el curriculum?

-ah  si,  también pinto»

Eso sí,  sin pasarse, no nos metamos en camisa de once baras por meternos en la boca más de lo que podemos masticar, no queremos situaciones como ésta :

«-perdone pero es que todo el mundo exagera un poco en el curriculum

-¿pero es usted Batman o no?»

Entendamos que tenemos la obligación moral y profesional de hacernos responsables de todo lo que escribamos en el currículo, incluidas las exageraciones

«-pero en su curriculum ponía que no le importaba trabajar los fines de semana…

-en mi curriculum pone muchas tonterías. »

En resumen, una entrevista de trabajo es algo así como el primer día de colegio; desde el primer día sabrán si vas a ser el último en ser elegido para el partido de fútbol del recreo o no.

¿No has ido al colegio? No te preocupes,  en el trabajo en el que vas a acabar seguramente no hacen entrevistas.  Igual hasta te escriben la hora a la que empiezas en el brazo.

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