familia, hogar, humor, ocio, salud, Sin categoría

LA EDUCACION

Esta nueva entrada se la dedico a la gente que aprieta los párpados al mirar algo lejano.

Algo tan escaso como la educación bien debería considerarse moneda de cambio en la actualidad. Claro que es muy fácil llamar a una persona maleducada diciéndolo con la boca llena de comida a la vez que exploramos nuestro oído con el tenedor.

Y es que nosotros también debemos pasar autodiagnosis de vez en cuando. Yo cuando veo a conductores insultando a la vez que tocan el claxon me imagino que se están autocensurando sus palabrotas con cada pitido.

Antes de seguir sería conveniente que nos tomásemos un momento para ahondar en la ambigüedad del concepto de educación. Por un lado tenemos el más común en el habla popular, entendiendo éste como la adecuación de nuestra conducta a las normas de cortesía comúnmente admitidas, estando éstas al cargo de nuestros responsables familiares.

“-papa ¿puedo jugar con los enchufes?

-lávate antes las manos”

Por otro lado, nos estaríamos refiriendo a la transmisión de conocimientos a una persona para que ésta adquiera una determinada formación, también llamada educación académica.

Bien, no vamos a hablar de la educación académica. Poco podemos decir en la actualidad sobre este concepto en España, donde los estudiantes, cuando acaban la universidad, en vez de lanzar los birretes al aire como los de USA,  lanzan su gorra del McDonalds.

“-Yo soy doctorado en medicina general y cirujano. Tengo tres masters y una cátedra.

-Pues yo soy abogado laboralista y procurador y además he llegado antes así que en este cajero duermo yo”.

Como decía, el tema que aquí nos ocupa no es otro que la educación social que esgrime la gente de a pié para con los demás. Si nos vamos a los orígenes de la educación de cada individuo no hay duda de que debemos pensar en los progenitores, familiares inmediatos y en resumen cualquiera con capacidad de darnos una hostia  ejercer en nosotros autoridad moral.

LA POTESTAD SANCIONADORA

Cada maestrillo tiene su librillo, en el caso de mi padre, por ejemplo, me educó usando psicología (si entendemos “usar psicología” como emplear también la mano izquierda) y me dió los valores en los que hoy en día me apoyo (si entendemos valores por muletas)

No obstante, no me preocupo por ese tópico de que un hijo criado a golpes golpeará a su hijo el día de mañana; me han pegado tanto que el día que tenga un hijo no se si podré atinarle.

Es posible que muchos consideren un cabezazo en la cara como un acto que roza el maltrato. Pero como decía mi padre, “bofetón a tiempo quita mucha tontería”. Eso sí, siempre hay que seguir unas pautas a la hora de identificar y corregir los malos hábitos:

Aquel que no saluda merece un pescozón; aquel que no devuelve el saludo merece ser reintroducido en su madre.

           (Viejo Testamento según
San Mateo 13/23)

Mateo es mi padre.

Aunque el sistema educativo de mi padre es más que efectivo, quizá en la actualidad no sea tan legal. Hoy en día la educación de nuestros vástagos es un tema harto delicado. Por un lado, somos los principales responsables de su conducta en sociedad a pesar de tener la custodia compartida con la TV. Unas pautas educativas equivocadas pueden convertir a un tierno adolescente en un auténtico hijoputa problema.

Pero por el otro, las últimas tendencias sociales consistentes en contacto físico cero con la cara del niño dificultan notablemente nuestra tarea. Siendo en algunos casos necesaria la ayuda de un profesional.

“-Soy Pedro García Aguado y esto es Hermano Mayor. ¿Dónde está el niño?

-Gracias a dios que está aquí, venga conmigo. Está en su habitación,  ha roto la puerta y…

-Lo siento, no tengo tiempo. Debo ayudar a otras familias. Dele esto cada 4 horas hasta que mejore.

-¿El qué…?

¡PLAFF!”

En efecto, es una tarea que no ha hecho más que ver incrementada su complicación entre las últimas medidas legales y, cómo no, las últimas actualizaciones del sistema pubertino: las niñas de 12 años de hoy en día suspiran por sus supuestos novios; yo a esa edad soplaba a los juegos de la Game Boy para que funcionaran.

LAS DOTES DOCENTES INNATAS

Hay individuos a los que la naturaleza, la experiencia o tener unas manos como sartenes les ha dotado de un aura que incita el máximo respeto. Morgan Freeman por ejemplo: respeto tanto a ese hombre que cuando veo Secretos del Universo cojo apuntes. A estos magníficos seres no les hace falta ni soltarse una chancla para impartir obediencia en un niño.

DANDO EJEMPLO

Lógicamente, un progenitor que no comulgue  con el ejemplo jamás logrará granjearse el respeto mínimo necesario para ser escuchado y respetado por el infante. Tu hijo no abandonará una conducta si ve que tu sigues adoptándola.

“-No puedes ir por la vida siendo tan crédulo hijo. ¡Ni que fueras Piscis con ascendente a Géminis  cuando Venus está en Andromeda, por el amor de dios!”

EL ADOLESCENTE SIEMPRE TIENE LA ÚLTIMA PALABRA

Claro que no todas las conductas erróneas pueden ser achacables a una mala educación; culpar a los padres de una niña de 16 años que ha quedado embarazada es como culpar a John Ford  de que te hayan pillado con tu Focus a 140 km/h por una zona de 50.

El adolescente tiene la última palabra. En el caso de mi hija sus últimas palabras podrían ser “Papá…  Me ha pasado una cosa con el Joni… ” y jamás se supo de su persona.

Naturalmente, los infantes y no tan infantes están muy enterados de las tendencias de pensamiento actuales sobre la educación que les deja como retrasados Y no dudarán en usarlas en beneficio propio.

“-Es que no hay información…

-lo que no hay es ganas de ponerse la gomita Wendolin.

-eso tampoco… dame perras.”

En resumen. Que un bofetón a tiempo quita mucha tontería no es ninguna mentira. Pero antes de ejecutar sentencia deberías asegurarte de que no hayas apuntado al chaval a Vale Tudo, Muay Tai, o lo que este de moda ahora. No sea que vayas a tratar de corregirle y te haga un Perfect.

Anuncios
Estándar

3 thoughts on “LA EDUCACION

  1. José valido dice:

    Coincido totalmente con eso de que una torta a tiempo te evita muchos problemas pero ojo,hay mucho niños que con sólo decirles k se llevan una torta ya te están contestando eso de :Si me tocas te denuncio.Y tu te quedas con el dedo metido dnd la espalda pierde su nombre.

    Me gusta

  2. RAÚL dice:

    Pues sí… si me hubiesen dado una cachetada bien dada habría contestado antes.
    Yo lo único que se, es que el ejemplo del Ford Focus es un poco ambiguo, ya que decir un Opel Astra Opc dejaría la cosa más clara.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s